PEKiP: descubre el Programa para Padres e Hijos de Praga

PEKiP: descubre el Programa para Padres e Hijos de Praga

Crecer, descubrir y explorar el mundo juntos

Cuando uno se convierte en padre o madre y empieza a interesarse por las actividades de estimulación para su bebé, hay un nombre que surge a menudo: PEKiP.
Detrás de este acrónimo se esconde el Programa Padres e Hijos de Praga, un método que lleva varias décadas cautivando a las familias. Pero, ¿qué ocurre realmente durante estas sesiones que se organizan en salas bien climatizadas?

¡El PEKiP es mucho más que canciones infantiles y juegos con las manos! Este enfoque se basa en el movimiento y las experiencias sensoriales para acompañar a los bebés a lo largo de su primer año de vida. También permite a los padres reunirse, intercambiar opiniones y compartir sus experiencias en un ambiente acogedor. Entonces, ¿cómo se desarrolla una sesión? ¿Y es este método adecuado para ti y tu bebé?

💡 El PEKiP en pocas palabras

  • Actividades adaptadas a cada bebé: los monitores proponen a los padres gestos y juegos que se ajustan a la etapa de desarrollo de su hijo.
  • Objetos sencillos para estimular los sentidos: aquí, los juguetes tradicionales dan paso a globos, plumas, agua o incluso trozos de tela. ¡Todo ello para multiplicar los descubrimientos sensoriales!
  • Total libertad de movimiento: durante las sesiones, los bebés se mueven sin ropa ni pañal. Así pueden explorar sus movimientos y descubrir las sensaciones de su cuerpo con total libertad.
  • Un momento de intercambio entre padres: el sueño, la lactancia, los nuevos hábitos… Las sesiones también son una oportunidad para hablar de los pequeños y grandes retos del día a día con otras familias.

Moverse libremente, sin pañal ni ropa

¡Lo que suele sorprender en una primera sesión de PEKiP es la calidez de la sala! Con una temperatura de unos 27 °C y, por lo general, equipada con grandes alfombras mullidas, ofrece un entorno cómodo para los bebés. Y con razón: durante toda la sesión, los pequeños participantes permanecen completamente desnudos.

Pero, ¿por qué quitarles también el pañal? Sencillamente porque la ropa gruesa y los pañales pueden dificultar ciertos movimientos. Sin estas limitaciones, los bebés pueden moverse a su antojo, practicar cómo darse la vuelta y descubrir su cuerpo de otra manera. El contacto directo con su propia piel, pero también con la de otros bebés, les permite explorar nuevas sensaciones táctiles, esenciales para su desarrollo sensorial y cerebral.

Fomentar los descubrimientos en lugar de limitarse a observar

Mientras que la pedagogía Pikler da prioridad a la observación y deja que el niño explore libremente a su ritmo, el PEKiP propone un enfoque más interactivo. La idea, evidentemente, no es empujar a los bebés a realizar hazañas, sino acompañarlos con delicadeza en sus descubrimientos.

Para ello, los monitores especialmente formados en PEKiP observan las capacidades motoras de cada niño y sugieren a los padres juegos adaptados a sus progresos y necesidades.

👉 Un ejemplo concreto: ¿tu bebé empieza a levantar la cabeza cuando está tumbado boca abajo? El monitor podrá proponerte que lo inclines suavemente, boca abajo, sobre un balón grande de gimnasia. Una forma lúdica de estimular su equilibrio al tiempo que le ayudas a explorar nuevos movimientos.

Objetos cotidianos para estimular de otra manera

¡No hacen falta juguetes sofisticados para despertar la curiosidad de los más pequeños! El PEKiP da prioridad a objetos sencillos, que a menudo ya están en casa, y que permiten variar las sensaciones y los descubrimientos.

Chapotear en agua tibia, sentir la suavidad de una pluma en la barriga, gatear por una caja de cartón vacía o divertirse con el crujido de un plástico arrugado: todas estas pequeñas experiencias despiertan los sentidos sin saturar con estímulos. El objetivo es, ante todo, dejar que los bebés exploren a su propio ritmo y alimentar su curiosidad natural.

Todo lo que hay que saber sobre el PEKiP: preguntas frecuentes

¿A qué edad se empiezan las clases de PEKiP?
Las primeras sesiones suelen comenzar cuando los bebés tienen entre 6 y 8 semanas. Los grupos suelen estar formados por entre 6 y 8 niños de edades similares, que pueden seguir juntos durante todo su primer año de vida. Las clases suelen organizarse en varios ciclos para acompañar las diferentes etapas de su desarrollo.

¿Se puede practicar el PEKiP en casa?
¡Por supuesto! No es en absoluto imprescindible asistir a las clases para que tu bebé crezca y se desarrolle plenamente. No obstante, las sesiones de PEKiP ofrecen varias ventajas: el acompañamiento de un profesional, un espacio especialmente acondicionado y, sobre todo, la posibilidad de intercambiar experiencias con otros padres. Nada te impide luego retomar algunas actividades en casa, cómodamente instalados en la alfombra de juegos de tu bebé.

¿Y si mi bebé llora o se queda dormido durante la sesión?
¡No te preocupes! El PEKiP respeta ante todo el ritmo y las necesidades de cada niño. ¿Tu bebé está cansado? Puedes abrazarlo o dejar que se eche una siestecita en una alfombra. ¿Tiene hambre? Eres libre de darle el pecho o el biberón en cualquier momento. Aquí no hay que seguir ningún programa a toda costa ni alcanzar ningún objetivo: el bienestar de tu bebé es siempre la prioridad.